Vientos de Navidad

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Por Carlos Martínez Caballero

En Santa Marta, en Colombia y el mundo, mientras la Navidad transcurre algunos logran percibirlo y quizás muchos no, por su constante cotidianidad, el clima cambia, la naturaleza habla, las personas se ven diferentes, el amanecer es más puro, las sonrisas afloran, y hay algo especial que nos golpea con la sutiliza en el rostro al cual denominamos, vientos de Navidad.

La Navidad transcurre año tras año y las generaciones sufren transformaciones que no dimensionábamos camino del futuro, sin embargo, el pesebre es el mismo, María, José y el niño Jesús, una vaca y un burro, colocados en medio de la nada, pero presentes en todo el mundo, los villancicos nos recuerdan que algo especial viene en camino buscando darnos un regalo, la luz de Navidad, un trozo de creencias qué se convierten en realidad.

Las familias se preparan, las casas se adornan, la pólvora diaria refleja la alegría interior, las personas al lado de cena y los regalos buscan recordar que juntos son uno solo, las expresiones afloran, la efusividad crece y la mente humana cambia para sentir muy adentro, que aun somos seres humanos.

Los vientos de Navidad traen consigo algo tan especial que solo descubrimos con el correr del tiempo, aun a pesar de todo cambio, la niñez solo nos deja ver en qué momento llegara el tan anhelado regalo que creemos haber ganado bajo una petición noble al niño Jesús o a Papá Noel, los enamorados sienten en su interior lo maravilloso del amor, los adultos en sus carreras buscan cerrar el año y ver que sus propósitos se cumplieron, pero al final, al realizar un buen balance comprenderán que una vez más ese niño logró llevar una maravillosa esperanza de alegría y de grandeza para poder continuar en el camino apropiado.

Para los creyentes, la estrella de belén muestra un camino a seguir diario, una luz real que a todos los astros ilumina a un nivel tan alto que los reyes magos traen consigo las riquezas del presente, incienso, mirra y oro, es lo que recibiremos acompañado de una enorme bendición del ser superior que muchos llamamos, Dios.

“El camino puede ser difícil, pero con tu ayuda lo podemos lograr”     

 

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