Edición Online
Viernes 12 de Marzo

(Por Alejandro Arias) De cara a la etapa anual en la que se recapitulan los hechos y actos que han marcado nuestras vidas y la suerte de tantas persona a nuestro alrededor; poco a poco se encuentra uno con verdades que en vez de liberarnos terminan comprobando que a la ciudad, por cuenta de la administración distrital y con la complicidad de los 16 concejales de las mayorías, este año se la feriaron, la negociaron… la endeudaron en pro de intereses mezquinos tendientes a enriquecer a personajes que en condiciones normales no tienen la suficiencia profesional ni personal para siquiera mantener en condiciones dignas a sus propias familias y por ello deben apelar a los recursos públicos en claro perjuicio no solo de la ciudad sino de los más vulnerables habitantes de ella.
El año 2009 está plagado de este tipo de actos y diciembre se ha constituido en el mes de las verdades anunciadas. Un ejemplo, para esta oportunidad, la constituye el Sistema Estratégico de Transporte Público – SEPT.
Recordaremos que el Sistema Estratégico de Transporte Público – SEPT es un modelo de planificación y rediseño de ciudad propuesto por la Presidencia de la República bajo el programa de las “Ciudades Amables”. Una idea que apuntaba a tratar, de forma estratégica, no solo los problemas inherentes a la movilidad sino a la implementación de herramientas que permitan orientar el crecimiento planificado de las ciudades intermedias al menor costo, mayor eficiencia y superando los impactos propios de las urbanizaciones desordenadas que hoy se presentan en ellas. Recordaremos además, que mediante un documento Conpes el Gobierno Nacional materializa un esfuerzo denodado para que estos propósitos se cumplan y que como todo proyecto es susceptible de modificarse de acuerdo a las necesidades de cada ciudad beneficiada y sus posibilidades económicas; tal y como sucedió en Pasto, Villavicencio, Neiva, entre otros.
Pues bien, en Santa Marta muy a pesar de las tantas voces de advertencia se logró imponer la tozudez y la insensatez del alcalde Díazgranados y de los 16 concejales de las mayorías al comprometer la suerte social de más del 45% de nuestra gente que vive en condiciones de literal miseria y forzaron la aprobación y financiación de un proyecto que a todas luces mostraba ser inviable y por tal razón se mostraba como un inminente elefante blanco, en la medida en que los recursos que se comprometían no garantizaban la terminación de la misma.
La discusión sobre el SETP siempre se centró en tres aspectos básicos, sin perjuicio de las consideraciones técnicas y sociales que también se expusieron, así: Sostuvieron la administración distrital, los Concejales de las mayorías y algunos periodistas adscritos a la chequera gubernamental, en primer lugar, que con los aportes señalados en el Documento Conpes 3548 se garantizaban “la totalidad” de las obras que demanda el diseño de este proyecto teniéndose como base que la Nación aportaría un monto “máximo” de $199.634 millones de 2008, que la inversión privada sería de $76.930 millones de 2008 y que en principio, el distrito, asumiría $86.638 millones de 2008 (y preciso que en principio porque la ciudad debe asumir los mayores costos y el valor de las obras no financiadas por el Conpes) de los cuales se aprobaron $ 92.000 millones comprometiendo vigencias futuras. En segundo lugar se afirmó que en el 2011 las obras estarían “concluidas en su totalidad”, y bajo esa tesis se aprobaron las facultades al Alcalde para endeudar a la ciudad hasta el 2016, incluso se afirmó que Santa Marta disfrutaría de un sistema igual o mejor que el de Hamburgo o de cualquier ciudad Europea y en tercer lugar que todos los diseños y requerimientos estaban listos luego solo bastaba aprobar las vigencias futuras y el SETP sería una inminente realidad.
Sin perjuicio de las consideraciones técnicas, sociales y la ausencia, hasta la fecha, de un Plan de Movilidad; quienes nos opusimos al comprometimiento de los recursos del Distrito y a la forma como se aprobó el proyecto del SETP siempre afirmamos que con el presupuesto contemplado en el Documento Conpes 3548 no se podían realizar las obras del SEPT y que incluso por la configuración y obligaciones que depositaba el mismo documento en cabeza de la ciudad la llevaba a asumir una carga económica superior al billón de pesos. De suerte que si muy difícilmente podíamos asumir los $ 92.000 millones ¿cómo entonces comprometer a la ciudad en una cifra ciertamente incierta?, al respecto la Alcaldía, los 16 Concejales de las mayoría y los volubles periodistas sostuvieron que esta tesis era un vil mentira.
Precisamos, igualmente, que en atención a los diseños plateados no sólo sería imposible iniciar y garantizar la terminación de la obra, por la incertidumbre que ofrecían sus costos, sino que además afirmamos que era imposible que estas pudieran culminarse en el 2011 y un ejemplo de ello estaba centrado en la terminación de la calle 30 para lo cual se tenía contemplado, en el diseño, a esta vía como de doble calzada desde la lucha hasta la carrera 4 y ni siquiera esa inversión estaba cuantificada en el proyecto presentado del SETP; por ende, mucho menos presupuestada. No obstante el Alcalde, los 16 Concejales de las mayorías y sus periodistas afirmaron que quienes así hablábamos estábamos asociados con intereses oscuros de políticos de Barranquilla.
No siendo lo anterior suficiente, advertimos que resultaba irresponsable arrancar el Sistema Estratégico cuando ni siquiera estaba elaborado un adecuado y actualizado Plan de Movilidad y advertimos a la administración y sus socios que no era de recibo confundir los diseños del SETP con el Plan de Movilidad. Esta falencia obligaría a ir recomponiendo el proyecto por tramos y eso lógicamente implicaba una incertidumbre peligrosa y costosa no solo en su realización sino que atentaba en contra de su culminación y la utilidad de éste. Una vez más alcalde, concejales y beneficiarios nos tildaron de enemigos de la ciudad.
Cuando no han pasado siquiera 6 meses desde la aprobación de las facultades otorgadas al Alcalde por pate de los 16 Concejales de las mayorías para comprometer recursos hasta el año 2016 afectando el desarrollo social de las poblaciones más vulnerables nos encontramos con que el Concejal Juan Carlos Palacios Salas, presidente de la Comisión Segunda y principal abanderado de este macabro proyecto hace un acto de constricción navideño y nos confirma que siempre tuvimos la razón y que la bendición que a tal entuerto ofreció el Concejo tuvo su sustento en una Gran Mentira.
De suerte que el Sistema Estratégico de Transporte Público – SEPT ya no cuesta $ 300 mil millones de pesos porque se cree que ya cuesta el doble, las obras no estarán listas antes del año 2011 y el desarrollo de las misma dependerá del manejo distrital según sus necesidades y avances.
Si no me cree, escuche el audio adjunto.
Fragmento no editado de la entrevista realizada por el reconocido periodista Raúl Caballero Rolong de Radio Magdalena filial a Caracol.
OPINION CARIBE
Copyrigth © OPINION CARIBE 2009