La herencia Panamerican- Más de tres sensaciones, un legado familiar

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De derecha a izquierda: Miriencita Stawowy Díaz, Owen Erickson (menor) Alberto Díaz Camargo, Miriam Camargo de Díaz, Miriam Díaz Segovia, Gustavo Díaz Camargo y Diana Giraldo. Familia Panamerican hace varios años en el antiguo restaurante ubicado en la calle 18.

Con motivo de la celebración de los 73 años del que por mucho tiempo se conociera como restaurante Panamerican, las nuevas generaciones de la familia que han abanderado la administración del negocio, convocaron a sus clientes y amigos para hacer un reconocimiento  como pioneros de la gastronomía y la empresarialidad del Caribe. Renovados pero conservando el estilo que los identifica, desde la emblemática casa de Manuel Julián de Mier, hoy ofrecen sus servicios en un espacio tropical que se posiciona como Tres sensaciones.

El jueves 18 de junio de 1942, Doña María Segovia y Don Francisco Díaz formalizaron en la Cámara de Comercio de la época la existencia de lo que en su momento empezó en la calle 15 como la Heladería Panamerican, quizá jamás imaginaron lo trascendental del hecho, no solo para su familia sino para la sociedad samaria.

Más tarde, el negocio se consolidó como un restaurante en la calle 11 para, finalmente ubicarse en la Calle del Pozo (18) sobre el Camellón Rodrigo de Bastidas, en lo que por muchos años se convertiría en uno de los puntos más exquisitos y tradicionales de la ciudad para deleitar el paladar.

“Raimundo y todo el mundo ha pasado por aquí, mi hermano, el primero que administró el restaurante decía: ¡Aquí se ha cocinado mucha política, aquí se nombraban y se cortaban cabezas! ¡Si las paredes hablaran! expresa Miriam Díaz Segovia entre risas.

Asegura Miriam que atesoran con gran aprecio un baúl de los recuerdos en el que entre fotos, documentos y dedicatorias, se destacan los libros contables manuscritos en plumilla con los cuales se dio inicio a lo que hoy se posiciona como Restaurante Tres Sensaciones en la emblemática Quinta Campo Serrano.

“Desde los inicios del restaurante tenemos música, aquí nacieron muchos grupos musicales que se volvieron nacionales e internacionales, siempre ha habido esa iniciativa de presentar a todos estos personajes sin ningún interés económico sino por satisfacción, así como también podemos decir con orgullo que somos un semillero de chef con una escuela traída desde Francia muy interesante” expresa Miriam Díaz Segovia, agregando que la tercera generación tiene otras miras más grandes y amplias que superaron al restaurantico para 60 personas, y que nada mejor que sacar provecho de un ambiente acogedor acorde a la edificación y a la historia de la casa.

LAS NUEVA GENERACIÓN

“Hemos tenido presidentes, cantantes nacionales e internacionales y muchas figuras públicas que han venido desde niños y, ahora grandes, vuelven a recordar anécdotas, más que un restaurante la idea es propiciar anécdotas, por ello anteriormente la decoración del barco, que por cierto recuerdan mucho, así como nuestra comida que no ha cambiado, sigue con lo tradicional, una amplia variedad de platos estilo gourmet, que mezclan la gastronomía internacional con la gastronomía colombiana, elaborados a base de frutos del mar, carnes, pastas, pollos y ensaladas pero, tenemos cuatro platos insignes desde los comienzos: la coquilla de mariscos, el arroz a la cubana, el file miñón y la lengua alcaparrada” expresó Diana Giraldo.

“Durante 73 años nos hemos mantenido, tenemos empleados desde los inicios y somos la familia Panamerican porque nuestros chef y meseros algunos son antiguos y otras son las nuevas generaciones, los hijos de quienes han sido nuestros empleados por años, por ejemplo el pianista Edgardo Quijano viene acompañando al restaurante desde hace 28 años” expresó Giraldo.

Sumado a la labor pionera en la gastronomía de la ciudad, la familia Panamerican siempre “ha querido trabajar la parte social por lo que tenemos la fundación Panamerican que durante cinco años ha apoyado obras sociales apadrinando a más de 1.500 niños de Santa Marta, le apostamos a la cultura, a la recreación y al deporte, y de igual manera brindamos nuestra sede para que se realicen eventos sociales y culturales basados en el trabajo social que estamos realizando.

Asegura Giraldo que “aunque las transiciones son difíciles y en Santa Marta mucha gente nos siguen llamando Panamerican, Tres sensaciones se ha posicionado lentamente en la memoria de nuestros clientes”.

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