Magdalena, a años luz del bilingüismo, parte II

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Atlántico, con el primer estatal en graduar estudiantes bilingües

El Distrito Turístico, Cultural e Histórico de Santa Marta recibe a miles de visitantes, nacionales y extranjeros al año, sin importar la temporada, no obstante, la mayoría de los samarios y residentes no domina el inglés, a pesar de que muchos viven del turismo o del comercio, y como si fuera poco, las instituciones educativas no logran subir el puntaje de este idioma en las pruebas Saber. OPINIÓN CARIBE dio a conocer en su edición 139 la experiencia del colegio ‘Jorge Nicolás Abello’ que pasó de ser una institución educativa de un nivel inferior a ser el primer estatal bilingüe de Barranquilla y el mejor en educación media vocacional del país, lo que demuestra que algunas estrategias son adecuadas para alcanzar la meta del Gobierno Nacional: una ‘Colombia Bilingüe’.

Mientras los habitantes de países como Finlandia o Francia aprenden en sus colegios dos o tres idiomas, y lo hacen por gusto, los colombianos no logran dominar uno de los idiomas más hablados en el mundo: el inglés, que desde básica primaria se imparte en las instituciones educativas oficiales de Colombia, y en la mayoría de colegios privados.

Juan Manuel Santos, presidente de la República de Colombia, aseguró, que los puntajes en las pruebas de Estado alcanzaron siete puntos en el promedio nacional de los resultados de las pruebas Saber 2016, que apunta hacia la meta de llegar a ser el país mejor educado de América Latina en el año 2025. Lo cierto es que Colombia sigue en el nivel Muy Bajo, según reveló el último estudio realizado por la institución Education First (EF).

Y aunque, a nivel nacional logró promediar el inglés de 50.4 a 51.9 en la prueba Saber 11, en el Magdalena no hubo incremento, por lo contrario, bajaron los puntajes en este idioma, de 44.57 a 44.13.

En el caso de la ciudad de Santa Marta, también se obtuvo mejores resultados con respecto a años anteriores, pues según el Secretario de Educación Distrital, Edimer Latorre, Santa Marta es una de las entidades territoriales que se ha vinculado a todos los procesos de la estrategia ‘Colombia Bilingüe’, desarrollado por el Ministerio de Educación Nacional, “podríamos decir que si hablamos del día a día, somos una de las entidades territoriales que estamos por encima de la media nacional, en cuanto a indicadores. Han venido educadores extranjeros a vivir ese proceso de inmersión total, necesaria para que nuestros estudiantes alcancen un nivel óptimo de inglés”.

Cabe resaltar, que, a los escolares de las instituciones oficiales del país se les da durante al menos seis años consecutivos dos horas semanales de inglés, incluso hasta tres o cuatro, intensidad horaria que ha exigido el Ministerio de Educación Nacional con el cambio a jornada única, al cual se han acogido hasta ahora unos 800 colegios públicos y que les permite mayor tiempo en las instituciones educativas (ocho horas diarias), para profundizar en diferentes áreas, como la del lenguaje.

Sin embargo, la mayoría de los nuevos bachilleres sale con un manejo deficiente de este segundo idioma y entra con fallas profundas a las universidades para desarrollarse como profesional, ya que dominar un segundo idioma se ha vuelto un requisito indispensable en los procesos de competitividad que hoy se manejan. De hecho, según datos del Banco Mundial, existe una correlación entre el nivel de dominio de este idioma en una nación y su crecimiento económico.

QUÉ SUCEDE CON EL BILINGÜISMO

Para Carlos Rico Troncoso, profesor de tiempo completo del Departamento de Lenguas de la Universidad Javeriana en Bogotá, y quien tiene una maestría en Educación y Desarrollo Social y otra en Lingüística Hispánica del Instituto ‘Caro y Cuervo’, además de un doctorado en ELT de la Universidad de Leeds Met en el Reino Unido, antes de imponer un idioma, deben analizarse diversos factores, por ejemplo, las motivaciones de los estudiantes para aprender el inglés, pues si es algo que no corresponde a resolver una necesidad vital del ser humano, la motivación debe ser suficiente para el tipo de resultados que se quieren obtener.

“A nivel global reconocemos la importancia que tiene hoy hablar una lengua extranjera, pero antes de imponerlo, las verdaderas preguntas que deben analizarse son, qué significa hablar inglés para las personas de cierta región del país, pues son diferentes las necesidades o las motivaciones de aprender el idioma, por ejemplo, para los niños del Magdalena y los de la Costa Pacífica.

Igualmente, puede ser significativo que desarrollen una habilidad cognitiva del inglés, que sean muy buenos a la hora de comprender un texto, porque en su cotidianidad se ven obligados a realizar ejercicios de comprensión lectora, pero a pocas posibilidades de interactuar, porque esto no hace parte de su actividad cotidiana, entonces ahí es cuando uno se pregunta cuál es el tipo de inglés que se requiere y qué tipo de habilidades debe desarrollarse”, señaló el docente.

Agregó, que otro aspecto primordial para analizar, son las condiciones de vida de los niños de las diferentes regiones del país, porque en algunas de ellas, los niños deben pasar un río y luego de tres horas se encuentran con un profesor con ciertas características. “No se puede imponer o comparar un puntaje sin desconocer las particularidades de quiénes son, su ubicación geográfica y la motivación de cada quien sobre eso que están aprendiendo”.

Por tanto, afirmó que, para enseñar un segundo idioma se debe primero mirar el contexto, cómo se adquiere, cuáles son las prácticas evaluativas ideales, qué tanto conocimiento tiene los docentes y si cuentan con las condiciones suficientes. “Para esto, las instituciones deben analizarse y ver si son capaces de asumir X o Y estrategias dentro de las posibilidades que tienen”.

El docente experto en Lenguas también aseveró, que la investigación es un recurso importante para analizar el tipo de estrategias que deben implementarse en cada contexto, para lograr el impacto positivo que pretende cada país.

SÍ ES POSIBLE LA EDUCACIÓN PÚBLICA BILINGÜE

Con 65 años de historia, la Institución Educativa Distrital Bilingüe ‘Jorge Nicolás Abello’, de la ciudad de Barranquilla, logró lo que ningún otro colegio oficial del país había podido, dominar el inglés.

En entrevista exclusiva con OPINIÓN CARIBE, la rectora Matilde Camargo, y el profesor que ganó el Premio Compartir al Gran Maestro, el pasado 26 de mayo, Fabián Moisés Padilla, explicaron cómo pasaron de ser una institución educativa de un nivel inferior, que por muchos años y tras miles de intentos, no avanzaba, a ser el mejor colegio oficial en secundaria del país, con un índice sintético superior y un dominio del inglés como segundo idioma, que les ha permitido obtener becas en el exterior.

Matilde Camargo asumió la dirección del ‘Jorge Nicolás Abello’ con casi 3 mil alumnos y con un bloque de siete aulas. Allí inició paso a paso los cambios que necesitaba este plantel educativo en el que ningún padre quería inscribir a su hijo; pero hoy, los barranquilleros solicitan cupos todos los años.

La actual Rectora, con 20 años de experiencia en un colegio italiano privado, y con el amor que le tenía a las instalaciones de esta institución oficial, pues ella y sus hermanas, entre ellas una gemela, quien también dirige exitosamente otro colegio oficial, habían estudiado allí cuando funcionaba otro centro educativo que luego se convirtió en el que es hoy, implementó nuevos horarios, logrando con resolución 06089 de 2011 la jornada única, y una reducción significativa del alumnado, porque para ella “la calidad es inversamente proporcional a la cobertura”.

Es importante mencionar, que la jornada única permite a las instituciones educativas una mayor disponibilidad de tiempo escolar a los docentes para profundizar en sus contenidos, logrando calidad educativa y mayor aprendizaje de los estudiantes, “cuando implementamos la jornada única era para incrementar el número de horas con el inglés. Antes contábamos con cuatro horas semanales, pero con el cambio, se pudo pasar a 8 y luego a 10. Más adelante, el profesor Fabián propuso trabajar la enseñanza del inglés por contenidos y con el mismo recurso que teníamos, los mismos docentes, incorporamos este programa. Hoy, en el bachillerato se dan 20 horas de inglés, tanto para los nativos como para los profesores locales que se han capacitado y dictan sus clases en este idioma.”

Más adelante, en 2007, un profesor visionario entró a hacer parte del colegio ‘Jorge Nicolás Abello’, quien había estudiado inglés, gracias a una beca que obtuvo por sus habilidades con el idioma y que le permitió observar el nivel muy bajo de las competencias en lenguas de la institución oficial a la cual ingresaba como docente, “se empezaron a utilizar todos los recursos tecnológicos, como computadores, video beam, tabletas y todo lo que hacía parte de las Tecnologías de la Información y Comunicación, TIC, para aplicarlo en la enseñanza del segundo idioma”, afirmó Fabián Padilla.

Así, el estudiante impartía el inglés a través de las nuevas tecnologías, desarrollando blogs y wikis. Más adelante, con nuevos conocimientos, gracias a su trabajo de grado para la maestría que realizaba en la Universidad del Norte, en donde se capacitó para utilizar los contenidos y habilidades de otras asignaturas para el servicio de la enseñanza del segundo idioma, logró incorporar a las clases básicas como biología y matemáticas, un alto grado de inglés en sus contenidos.

“Con el trabajo de investigación tuve que llamar a los docentes de las demás asignaturas, para que me permitieran observar sus clases y les indicaba cómo adaptar todo al servicio de la enseñanza del inglés. Nos dimos cuenta que el proyecto fue creciendo y dio buenos resultados en el curso piloto (noveno grado), por tanto, se institucionalizó. Fue así como se integraron los profesores de las otras asignaturas y mediante capacitaciones de inglés en sus horas libres, sobre todo los sábados por la tarde; además, muchos empezaron a estudiar en el Colombo, en la Universidad del Norte y en la Universidad del Atlántico, así que adquirieron un nivel de lengua B2 que les permite impartir la enseñanza del inglés en sus respectivas áreas”, explicó el profesor Padilla.

Sin embargo, ha sido un proceso que lleva nueve años, bastante arduo, porque siguen las capacitaciones con ayuda del Ministerio de Educación, la Secretaría de Educación Distrital y la Administración local, aunque al principio todo fue iniciativa propia, con recursos propios, “en el siglo XXI no se debe criticar al Estado, ahora se debe aportar para que el Gobierno pueda entregar”, aseguró Matilde Camargo, rectora de la Institución.

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